Las relaciones entre empresas dan lugar a una serie de situaciones
de las que se derivan responsabilidades de todo tipo. Entre las
diversas situaciones, exponemos la siguiente:
Las empresas deben cooperar para
aplicar la normativa sobre prevención de riesgos laborales,
estableciendo los medios preventivos y protectores que sean necesarios,
e informando sobre los mismos en un mismo centro de trabajo
desarrollan sus actividades dos o más empresas a
sus respectivos trabajadores.
De todos modos, el titular
del centro de trabajo tiene que adoptar las medidas necesarias
para que los empresarios que desarrollen sus actividades en su centro
de trabajo reciban la información y las instrucciones adecuadas
sobre los riesgos existentes en el centro, las medidas de prevención
y de protección, y las medidas de emergencia a aplicar, para
que éstos las trasladen a sus respectivos trabajadores. La
responsabilidad aquí es compartida de forma solidaria por
cada uno de los empresarios.
Una empresa que contrata los servicios
de un trabajador autónomo, a desarrollar
en el centro de trabajo de la empresa: Como en el punto anterior,
la responsabilidad es compartida de forma solidaria con el trabajador
autónomo.
Cuando una empresa principal contrata obras, servicios
u operaciones con otra empresa, a la que presta maquinaria, equipos,
productos, materias primas o útiles. Las actividades se realizan
fuera del centro de trabajo de la empresa principal:¡¡¡¡
Llamamos la atención en este punto!!!!, porque
el empresario, al igual que en el anterior caso, debe vigilar que
los locales y las condiciones de trabajo se ajustan a la normativa
sobre prevención de riesgos laborales, pues puede
resultar responsable solidario, y responsable último llegado
el caso. De todas maneras, las empresas contratadas,
en este y en todos los demás casos, deberán cumplir
con sus obligaciones con respecto a la prevención de riesgos
laborales con sus propios trabajadores, que son las mismas que obligan
a los empresarios de las empresas contratistas.
Pues no hay que olvidar que
la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se aplica en todos
los centros de trabajo y en todas las actividades, independientemente
de la modalidad de contratación laboral que se haya elegido
para formalizar la relación laboral entre trabajador y empresario.