RECONOCIMIENTOS MÉDICOS

 

RECONOCIMIENTO MÉDICO LABORAL

Como la propia palabra dice es reconocer y valorar nuestro estado de salud enfocado a nuestro puesto de trabajo habitual, según las actividades desempeñadas en el mismo.

Los reconocimientos médicos laborales son de diferentes tipos:

  1. Pre-laborales
  2. Periódicos / laborales
  3. De nueva incorporación tras un largo periodo de ausencia
  4. Por cambio de puesto de trabajo.

El reconocimiento médico habitual consta de 3 partes bien diferenciadas:

ANÁMESIS: Realizada por personal médico que consta de una serie de preguntas sobre nuestros hábitos de vida, nuestras enfermedades, los antecedentes familiares de salud, toma de tensión arterial, toma de pulso y el reconocimiento propiamente dicho en que se explora los diferentes órganos y sistemas de forma general con una serie de pruebas y maniobras exploratorias

 

ANALÍTICA: Extracción sanguínea para analítica básica, la audiometría ( para valorar nuestro nivel de audición), el control visión ( para valorar la capacidad visual), Electrocardiograma ( para mirar el funcionamiento cardíaco), este último se realiza a partir de cierta edad o por aplicación de protocolo específico del puesto de trabajo.

 

PROTOCOLOS: La tercera parte consta de una serie de pruebas según el puesto de trabajo que desempeñe, se podría decir que es “personalizar” el reconocimiento médico, lo que se entiende por aplicación de protocolos específicos del puesto de trabajo.

 

Según los diferentes puestos de trabajo hay diferentes protocolos del Ministerio de Sanidad y Salud en el trabajo como son: Alturas, Pantalla de Visualización de Datos, Manipulación Manual de Cargas, Amianto, Plomo, Plaguicidas, Cloruro de Vinilo Monómero, Asma Laboral,  Movimientos Repetitivos, Posturas forzadas, Dermatosis Laborales, Radiaciones, Ruido, Biológicos, etc…

 

A la aplicación de estos protocolos, se realizan las pruebas complementarias que se precisen como son las pruebas analíticas específicas de plomo, amianto, sida, bacteria hepática, etc… en sangre,  radiografias de tórax o manos, ecografías, según lo que sea necesario según el protocolo a aplicar.

Una vez realizado todo el reconocimiento, se estudian todos los resultados obtenidos y se emite una “carta de aptitud” del trabajador, especificando si es o no es apto para el puesto de trabajo que desempeña habitualmente. En caso de No Apto, se procede al estudio completo por parte del médico de cabecera y de especialistas y posteriormente se da el Apto, una vez solucionado el problema.

Además con el resultado obtenido en el reconocimiento se dan una serie de recomendaciones al trabajador, para que lleve una vida sana, y realice su trabajo sin que le transtorne su estado de salud.

Los reconocimientos son periódicos, generalmente son anuales, son de menos duración si el protocolo específico a aplicar así lo indica.


 

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